lunes, 4 de marzo de 2019

Sin nombre...





Juguemos al amor dijiste, y te seguí. Seguí uno a uno tus pasos, tus caminos, tus lugares, tus canciones, tus tristezas, tus alegrías. Escuché cada una de tus notas, visité tus calles, fui la pluma que escribió en el lienzo de tu piel, aposté por ti y jugué al amor.  Te vi ser pequeño y ser el más grande, hubo noches en que fui testigo de cómo conquistabas el universo, y también vi cómo fuiste infierno.  Me senté a contemplar desde esa esquina del mundo que me ofreciste el paso de los días, los meses y los años, ese innombrable tiempo,  tiempo que sin piedad, sin bondad,  dejó sin cielo todas las estrellas que juntos contamos.

Yo, la fiel pasajera de ese tren desbocado que fue tu amor, quise ser la espada con la que libraras todas tus batallas. Fui guerra, fui dolor,  fui el alma de una noche triste,  fui esa nostálgica melodía que compusiste,  fui el delirio de tu voz en los días de confusión, tantas cosas fui. Y juntos fuimos, fuimos sombra buscando la luz, fuimos la arena en donde descansó ese infinito mar de nuestra complicidad, fuimos ese sueño eterno sin cumplir, fuimos horas y canciones, lágrimas y risas, días azules, días negros, días blancos,  y hoy nada queda de ti ni de mí.     

Y sí, tuvimos un gran juego, una gran partida, pero los dados del destino no estuvieron a mi  favor, pues  se fugó nuestro amor, se escapó por aquella ventana que dejaste abierta, y tú te fuiste con él, los dos quisieron otra clase de azares. Mientras tú me desterrabas de esa inmensa tierra que era tu vida, yo quedé sin tiempo, y sin fuerzas, como una inmigrante sin hogar. Para seguir viviendo tuve que enterrarte en lo más profundo de esos escombros que dejaste en mí. Mientras tú renacías, yo me quebraba; mientras tú vivías, yo moría;  y al final ni la canción más grande de amor nos pudo salvar, y el juego llegó a su final.


7 comentarios:

  1. Aquí les dejo mi nueva publicación. ¡Qué lo difruten!

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  2. En el amor... darlo todo por el otro, dejándose a si mismo, no es suficiente para que el amor renazca, por eso siempre hay que dejar para si, tanto amor propio, que el otro lo desee y pida que el amor nazca.

    Muy sentido este escrito querida Gina. Un abrazo!

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  3. "...fuimos horas y canciones, lágrimas y risas, días azules, días negros, días blancos, y hoy nada queda de ti ni de mí"
    La recompensa está en la satisfacción de escribir y saber que puedes llegar a tocar las fibras de al menos una persona. Sé que serán muchas

    Me encantó la sensibilidad que transmites.

    Gracias por compartir

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  4. Muy lindo, me encanta lo que estás escribiendo.

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  5. Excelente composición me encanta el enfoque frenético pasivo. Felicitaciones

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  6. ¡Qué bonito! Transmites muchas emociones con las imágenes.

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